martes, 21 de abril de 2009
¡Ay, mi dedo!
Quizá sea problema del último movimiento al pisar o quizás sea la posición del antebrazo. ¡Que dolor, cuando se me mete la cuerda entre la uña y la carne al pisar con el dedo medio! Más bien creo que es una mala costumbre que ha cogió de cuando colocaba el pulgar demasiado bajo. Encorvo demasiado el dedo y tiendo a pisar más con la uña que con el dedo (mirando el diapasón lo encuentro acribillado con huellas de uñas). Supongo que tengo que bajar la velocidad y poner más conciencia en pisar bien, hasta que el dedo se acostumbre al nuevo movimiento.
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