lunes, 23 de noviembre de 2009

Y ahora a por más.

Después de atascarme con el estudio nº5 de Giuliani y el número 2 del opus 31 de Sor, hay que plantearse nuevos objetivos.

He empezado con los canarios de Gaspar Sanz, pero creo que no debe llegar a ser más que un entretenimiento (aunque lo que estudio tendré que estudiarlo bien). Tengo bastantes obras sobre las que avanzar y repasar, así que creo que por ahora no voy a meter nada nuevo, fuera del libro de J.L Rodrigo. Tengo que hacer más ejercicios. Y me centro en los siguientes puntos: ligados, escalas, cejillas y cambio de posición. Sobre el cambio de posición tendría que concentrarme más en saber qué notas estoy tocando y a aterrizar con una buena posición (estable) que a adquirir velocidad y hacerlos sin mirar. Tengo que cuidar la medida en todos los ejercicios, porque si no luego desvirtúo el ritmo y las obras no suenan bien.

Sobre las obras que estoy tocando tendría que rematar los estudios arriba citados y elegir otro nuevo para animar un poco la cosa. Quizás el 5º de Sor podría estar bien, porque toca escalas y puede estar bien. Seguir tocando ejercicios del Fortea y quizás empezar de nuevo con los de Giulianni de mano derecha (investigar qué se hace con los de mano izquierda, peor con tranquilidad).

¡Adelante!

Aquí estoy de nuevo

Bueno, ha pasado mucho tiempo y se han olvidado algunas cosas, se ha pretendido avanzar en otras y se han descuidados algunas otras. En oposición a mi ansia por tocar obras, estudios, ejercicios nuevos, ha aparecido un problema que me ha llevado hacia atrás. Me ha costado algún tiempo, por lo menos dos semanas, pero al final, creo, aunque no canto victoria definitivamente, que lo he conseguido. Todo viene del estudio nº5 de M. Giuliani (op 30, vol. 1). En el tercer o cuarto compás había que pulsar 1ª y 6ª cuerda simultáneamente con pulgar y anular. Se me hacía imposible, o se me enganchaba el anular o no sonaba el bajo. Lo más grave no es que fallase, sino que me quedara atascado, pero el enganche o la descoordinación. Probé a poner el dedo más perpendicular, a darle más fuerza, a recortarme la uña, y nada. Al final pensé que la posición de la mano debería ser más paralela a las cuerdas. Y me dí cuenta entonces que, tiendo a tocar con la guitarra en oblicuo (con la boca mirando ligeramente hacia arriba, y no tan ligeramente). Corregí esto y me fijé que colocando bien la guitarra (en vertical) la mano quedaba con el anular más alto, pero podía atacar la cuerda con un ángulo más abierto, lo que impide que se enganche. Y parece que funciona. Y es que además de la posición de la guitarra, me dí cuenta de que estaba descuidando la posición de la muñeca, y se me estaba descolgando. Ahora tengo que acostumbrarme a la posición correcta, y dejar crecer un poco las uñas, ya que me resbalan un poco más de lo que me gustaría. También tengo que acomodar la pulsación del pulgar a la nueva posición, aunque esto no parece demasiado complicado.

En fin, otro defecto más corregido.

jueves, 24 de septiembre de 2009

El repaso, ¿hasta cuándo?

Voy acumulando ejercicios, lecciones, estudios, pequeñas obras, ... No demasiadas todavía, pero ya empiezo a vislumbrar que en algún momento tendré que ir dejando atrás piezas que ya domino, pero que no puedo tocar eternamente. De hecho me sucede que considero un fallo por mi parte olvidarlas. Pero pierdo bastante el tiempo repasándolas cada día, porque también me gusta empezar cosas nuevas. Supongo que es ley natural, no creo que me sea posible practicar con 200 estudios cuando lleve 10 años tocando.
Entonces el principal problema que se me presenta es decidir cuándo abandonar definitivamente una pieza. ¿Cuando la he tocado 2 veces seguidas sin cometer ningún error?¿cuando la he tocado 20 veces sin cometer ningún error? La respuesta más lógica sería "cuando se hayan superado las dificultades técnicas que el estudio poseía y se sea capaz de interpretarla de memoria y con todos los matices". Puesto que errores siempre se pueden cometer. Esa sensación de dominar una pieza y deleitarse con ella tarda en llegar, pero llega.

Todo llega.

viernes, 17 de julio de 2009

Mantener el ritmo

Voy avanzando, eso creo. Toco cosas más bonitas, aunque no sé si más difíciles. De todas formas, me conviene tocar todo lo que pueda, aunque debo huir de dejar errores por el camino. Lo que toque, debo perfeccionarlo al máximo. Pero todavía no tengo una técnica estable de la mano derecha, y a veces vuelvo a tocar algo que ya sé y suena totalmente diferente. Eso es bueno, quizás, experimentar hasta alcanzar una técnica con la que esté cómodo. Ahora estoy notando que cuando llevo tiempo sin apoyar, el toque apoyando me resulta más difícil de ejecutar. Creo que no debería descuidar los dos tipo de toque, o hacer un ejercicio donde repita notas apoyando y sin apoyar.
Estoy descuidando los ejercicios de ligados y cejillas. En el libro de J.L. Rodrigo hay un estudio para ligados, espero que más agradable de tocar que el ejercicio del grupo.

miércoles, 1 de julio de 2009

Paciencia

Me pone de los nervios. Cuando empiezo a tocar y a tocar la misma pieza una y otra vez y tropiezo y tropiezo. Se me enganchan las unñas, no marco bien el ritmo, el pulgar no me suena, no estoy apoyando cuando debo. Me paro, descanso, suelto la guitarra y medito. ¿Sigo los consejos que me han dado?¿Estudio despacio?¿Me detengo y aislo las dificultades para trabajarlas por separado?

Lo cierto es que no. Toco la pieza de principio a fin sin detenerme y hacer repeticiones en las dificultades. Sin analizarlas. Como dice David Russell, trato de recoger la pelota pasando junto a ella montado en la bicicleta, en lugar de pararme, desmontar y recogerla. Tampoco me paro a repetir hasta adquirir destreza en los compases en los que cometo más fallos. Quizás una vez, pero a lo mejor es necesario repetir más, y mejor.

El tema viene por el estudio nº4 del libro de J.L. Rodrigo y M.A. Jíménez. Lo intento tocar apoyando y al aire, para ejercitarme, más que por otra cosa. Cuando toco muy, muy suave, bien. Pero ayer intenté darle más fuerza y el resultado fue horroroso. Después por la noche, más calmado, le dí un volumen más moderado, y me salió mejor, pero como no he trabajado los fallos bien, siempre sigo tropezando. De hecho he de reconocer, no sé si por falta de concentración, pero me equivoco en las notas. Eso debe ser que no la he aprendido bien.

De todas formas, he de seguir hacia adelante. Seguir tocando las escalas y los arpegios, que creo que me están dando buen resultado y preparar alguna pieza nueva. Mejor será no detenerse y confiar en que los problemas se resuelvan con tesón y trabajo....y con paciencia.

martes, 16 de junio de 2009

Sesiones

El problema que me encuentro a la hora de planificar una sesión es que no tengo sesiones fijas, y las que casi tengo fijas son las horas de dormir al niño. Por tanto me voy a plafnificar algo y después tendré que memorizar los ejercicios que voy a hacer porque si no, a oscuras en el dormitorio y mirando para la cuna, es difícil que pueda leer. Tres partes: Escalas y Arpegios, Ejercicios de Técnica y Obras y Estudios. Las obras y estudios, de momento serán las del libro de M.A. Rodrigo. Las escalas y arpegios, las sacaré de los ejercicios Aguado, del método de M.A. Rodrigo y del libro de Eythorsson. Los ejercicios de técnica serán los del método de M.A. Rodrigo, de momento. En los ejercicios de técnica deberé centrarme en lo ya aprendido, que en mi caso es: Pulgar apoyado, dedos indice, medio y anular apoyados, arpegios y pulsación simultánea, ligados y cejilla. Para esto último debería mirar los ejercicios de la Escuela Razonada de Guitarra de E. Pujol.

martes, 26 de mayo de 2009

Ordenando

Empiezo a tener dificultades para decidir lo que toco en cada rato que puedo echar con la guitarra. He abandonado un poco el método de J.L Rodrigo y creo que esto ha sido un error. De todas formas no está mal buscar nuevos ejercicios para apoyar los elementos que estoy trabajando. Solo creo que habría que hacerlo con más orden. Debería anotar en un cuaderno los estudios, ejercicios y obras que estoy trabajando y qué elemento técnico pretendo ejercitar en cada uno. De esta forma podría centrarme en lo que quiero mejorar y no empezar a dar palos de ciego. Ahora mismo, como he dicho antes debo volver al método de J.L. Rodrigo y M.A. Jiménez y repasar los ejercicios que llevo hasta ahora y no saltarme ninguno (a pesar de que algunos son un poco aburridos y no suenan demasiado bien). A partir de los grupos que trata el método, tendría que buscar otros ejercicios del método de Aguado y de E. Pujol. Practicar las escalas y los ejercicios de Giuliani. Estructurar más o menos las sesiones por semanas, como hasta ahora e ir avanzando sobre seguro. Prefiero perder tiempo con estos ejercicios que mantener defectos y errores de por vida.

jueves, 14 de mayo de 2009

Llegando al final del primer libro

Ya estoy terminando los ejercicios del primer volumen del curso de guitarra de J.L Rodrigo. La verdad es que comparados con los del método de Aguado son bastante sosos. Lo bueno ha sido ir trabajando aspectos individuales en cada lección, poniendo toda la atención en ellos. Ahora estoy ansioso en llegar a los estudios y obras, para ver si hay alguna que me guste y pueda practicar hasta dominarla. Con las técnicas que he aprendido hasta ahora y el material que hay por ahí, tengo para practicar y perfeccionar hasta septiembre por lo menos.

Y en verano, ¿qué haré?

martes, 21 de abril de 2009

¡Ay, mi dedo!

Quizá sea problema del último movimiento al pisar o quizás sea la posición del antebrazo. ¡Que dolor, cuando se me mete la cuerda entre la uña y la carne al pisar con el dedo medio! Más bien creo que es una mala costumbre que ha cogió de cuando colocaba el pulgar demasiado bajo. Encorvo demasiado el dedo y tiendo a pisar más con la uña que con el dedo (mirando el diapasón lo encuentro acribillado con huellas de uñas). Supongo que tengo que bajar la velocidad y poner más conciencia en pisar bien, hasta que el dedo se acostumbre al nuevo movimiento.

jueves, 16 de abril de 2009

Mis garras

Me gusta como van evolucionando los dedos de mi mano izquierda. Tengo que controlar dos tendencias: a bajar demasiado el pulgar al pisar con la primera y segunda, y a pisar plano (además del anteriormente citado abrazo de la guitarra). Pongo tanto interés en pisar con la última falange perpendicular, que en lugar de pisar plano, piso casi con la uña. Pero noto bastante que mis dedos se acostumbran a flexionarse y a atacar bien la cuerda. Quizás el meñique no tanto, porque en los ejercicios se utiliza poco. Pero todo se andará.

Sin embargo tengo que volver la vista a la mano derecha, que se me descoloca y al siempre pulsar con i,m y a, y además apoyando, se me pega la mano a las cuerdas y estiro demasiado los dedos.

A seguir practicando

lunes, 13 de abril de 2009

El abrazo de la guitarra

Creo que es incorrecto, y por eso lo estoy evitando. Me refiero a apretar la guitarra contra el pecho cuando se pisan las cuerdas con la mano izquierda. En el libro de Rodrigo se dice que el pulgar ha de hacer contrapeso a la presión de los dedos que pisan, pero no dice que el cuerpo deba oponer resistencia alguna. Es una tendencia involuntaria que me observo cuando estoy haciendo los ejercicios y me estoy concentrando en otros aspectos. Esa tendencia aparece, creo, porque no tengo todavía tensión suficiente en el antebrazo izquierdo. Tensión que debo trabajar, por supuesto.

Por lo demás, me va mejor con los ejercicios sencillos de iniciación, que nunca debí saltarme.

jueves, 2 de abril de 2009

Constancia y paciencia

Una de las cosas que más me irrita y más me angustia es el repetir siempre los mismos errores. Y me he dado cuenta de que hay errores que no se pueden corregir cuando aparecen porque son el resultado de una falta de hábito que hace que su aparición resulte aleatoria. Esos errores se deben corregir desde el principio, repasando los fundamentos básicos de forma que se integren dentro de los movimientos involuntarios y no haya que preocuparse de ellos constantemente. Y eso se consigue con mucha práctica. Esto es lo que he venido haciendo estos días, y he pasado de pensar que los ejercicios básicos de técnica tengo que hacerlos durante una semana, a pensar que para que se incrusten bien en mis habilidades debo practicarlos durante un año, y siempre que coja la guitarra. Esto exige paciencia, porque es aburrido y enseguida se quiere pasar a tocar otras cosas y a brillar y a triunfar. Pero hay que pararse los pies e ir lento pero seguro, porque luego no se brilla, sino que se aburre, y no se avanza, sino que se tropieza constantemente.

Y tengo tiempo, porque no voy a dar ningún concierto próximamente.

martes, 31 de marzo de 2009

Enganchados

Los dedos enganchados. Cuando parecía que ya había conseguido la posición y el toque, de repente se empiezan a enganchar los dedos. ¿Cuál es la causa? Pues que he empezado a tocar "apoyando", como dice en el libro de J.L. Rodrigo y ahora cuando no toco apoyando los dedos se me van y tocan las cuerdas que están detras, y el pulgar se me engancha de vez en cuando, sobre todo en la cuarta cuerda. No podía más y me limé la uña, a ver si era eso. Pero después me dí cuenta de que en realidad es la forma de pulsar. Siempre que toque con el pulgar más perpendicular a la cuerda, la uña no se engancha. Pero si lo "tumbo" más hacia afuera, la cuerda entra en la acanaladura entre la yema y la uña y se engancha. Creo que debo seguir practicando hasta adquirir más seguridad, porque con estos problemas jamás seré capaz de afrontar una obra con confianza en los dedos. Como me había propuesto, creo que durante esta semana no debo hacer otra cosa que practicar ejercicios de mano derecha. Hasta que se me caiga la mano.

viernes, 27 de marzo de 2009

A vueltas con las uñas

La uña del pulgar ya estaba demasiado larga así que la lime hasta una longitud más aceptable, y ¡sorpresa! de repente el sonido se volvío más vivo y marcado. Hice lo mismo con las otras uñas, y efectivamente, el mismo efecto. El sonido es más claro y brillante, aunque tuve que probarlo tocando bajo porque ya eran las once y media de la noche.

jueves, 26 de marzo de 2009

Volver a empezar

Ahora voy cogiendo más confianza y el oído se me va acostumbrando más al sonido de las cuerdas pulsadas con las uñas. Por eso he decidido, aprovechando que voy a empezar a mirarme el método de Pujol y el método de J.L. Rodrigo, volver a las bases, y repetir los ejercicios básicos tocando con las uñas. Creo que sería conveniento tocar con el metrónomo, para controlar mejor el toque con uñas.

El método de Pujol da algunos consejos prácticos sobre la colocación de la mano derecha. Sobre todo me gusta el de la relajación de la mano y la independencia del pulgar.

martes, 24 de marzo de 2009

De métodos, tempo, y otras cosas

Sigo con la práctica de la guitarra clásica. Ya por fín tengo unas uñas con una forma bastante conseguida (el anular está todavía creciendo, pero todavía lo uso poco). El sonido parece bueno, aunque ahora lo noto un poco apagado, y sin fuerza. Sin embargo es claro y dulce. Quizás tenga que acostumbrarme. De momento lo daré como problema resuelto. Otra implicación de las uñas es el modo de atacar las cuerdas. Según Aguado hay que pulsar con la parte de la yema que mira al pulgar y después deslizar el dedo por la uña hasta arrancar el sonido. Creo que lo he logrado, pero también debo acostumbrarme. Mi único temor es que me acostumbre a algo que no sea lo correcto, como me ha pasado otras veces.

Respecto a la mano izquierda, tengo dos problemas a resolver. El pulgar tiendo a ponerlo muy bajo y a tenerlo tenso. Los otros dedos ya me estoy acostumbrando a separarlos bien, y gracias a los ejercicios de Giuliani, a pisar las cuerdas con la última falange perpendicular al mástil. El que aún me cuesta colocar es el meñique, que no me responde lo bien que yo quisiera y a veces me falla y no pulsa bien, con efectos desastrosos. Tengo que trabajar eso.

Otra cosa que me sucede con los ejercicios de Giuliani es que al pisar la 5ª cuerda con el dedo 2 manteniedo el acorde de si, cuando pulso el re en la 4ª cuerda, esta toca con las vibraciones el citado dedo, produciendo un zumbido desagradable, cuando no apagado. Al principio puedo controlarlo, pero cuando la fatiga empieza a aparecer resulta muy difícil.

Un aspecto que no termino de tener claro es el tempo correcto a utilizar en los ejercicios. Aunque parece lógico que al principio debería tocar lento pero bien, ¿cuándo sería el momento de acostumbrar a los dedos a más velocidad? Lo que sí noto es que a más velocidad empiezo a medir peor, yendo los dedos como buenamente pueden. Para evitar eso debería tocar tambíén con metrónomo.


Hace poco me han recomendado el método de Emilio Pujol: "Escuela Razonada de Guitarra". Creo que estaría bien tenerlo por tener unas mínimas indicaciones técnicas. Respecto al método de guitarra (LOGSE), tendría que verlo. Lo bueno es que tengo videos de todos los ejercicios, y una persona que parece que me puede ayudar. Me pasaré hoy a verlo, y si me convence, me lo compro.

miércoles, 18 de marzo de 2009

Guitarra Clásica

Hace poco empecé a tocar de nuevo, depués de 17 años, la guitarra clásica. La historia es la de siempre. A mí lo que me gustaba era el piano, pero mis padres no podían comprarme uno (además pensaban que era una inversión arriesgada, porque no me veían muy constante en mis estudios musicales). Así que tras dos años practicando piano en casa de mis vecinos, decidí cambiarme a guitarra. Yo por aquel entonces no tenía ni idea de lo que era la guitarra clásica, y me pareció extrañísimo el modo de cogerla. En el conservatorio, pues qué os voy a contar, no supieron aprovechar mi interés por la música, y tras entrar en BUP, y dedicar mucho tiempo a nadar, pues lo dejé.

Pasados los 17 años vuelve a pasar lo mismo. Ahora hay unos pianos electrónicos con teclas contrapesadas y cantidad de chismes, que son muy baratitos y me servirían perfectamente para empezar (ya no sueño con ser ningún virtuoso). Pero aunque el precio es asequible, es un gasto bastante grande ahora mismo. Por lo tanto giro la cabeza y veo la guitarra, rescatada de las garras de mis padres, que pretendían tirarla (demasiadas cosas acumuladas en el trastero), y pienso: "bueno, también es música". Pero en estos 17 años han pasado muchas cosas. Ahora puedo encontrar mucha información en Internet, incluso videos explicativos, consejos para principiantes, planes de estudio, partituras, trucos, foros, ... Todo para poder ser un autodidacta razonablemente preparado.

Así que en esas estoy, intentanto adquirir una técnica básica. De momento estoy siguiendo el libro de Aguado que usaba en el conservatorio (que por lo visto todavía está vigente en la enseñanza de la guitarra). Lo que pasa es que no tiene muchas anotaciones. Así que completo con información que voy encontrando por ahí. Ahora soy más crítico con cómo toco y más perfeccionista. Me falta un poco de paciencia: enseguida pretendo ser capaz de tocar obras de mucha dificultad. Pero me controlo, y sé que tengo que hacer muchos ejercicios de técnica antes. La carrera son 8 años, así que tengo tiempo.

Todo sea paso a paso.