lunes, 1 de febrero de 2010

Repetir, repetir, repetir,... Concentrarse.

Ahí sigo, con mi marea imparable de nuevos estudios. Por lo menos he conseguido dedicar algunos ratos a ejercicios de ligados o de cejillas, y algunos también a arpegios y escalas. Y es que la clave para adquirir más destreza es hacer ejercicios y sobre todo repetirlos, hasta la saciedad. Se nota luego en las obras. La sonoridad que tienen ahora mis ligados no tiene nada que ver con la que tenía antes de practicarlos. Y todavía queda mucho por mejorar.

Pero a veces, aunque hay que repetir y repetir, se pierde la concentración. Hay que repetir intentado hacerlo lo mejor posible hasta que la repetición se incruste en la práctica habitual y no haya que pensar para mover los dedos o para hacer un cambio.

Por lo tanto hay que repetir los ejercicios más sencillos, perfeccionando movimientos con economía y adquirirendo destrezas.

¡A trabajar!