viernes, 17 de julio de 2009

Mantener el ritmo

Voy avanzando, eso creo. Toco cosas más bonitas, aunque no sé si más difíciles. De todas formas, me conviene tocar todo lo que pueda, aunque debo huir de dejar errores por el camino. Lo que toque, debo perfeccionarlo al máximo. Pero todavía no tengo una técnica estable de la mano derecha, y a veces vuelvo a tocar algo que ya sé y suena totalmente diferente. Eso es bueno, quizás, experimentar hasta alcanzar una técnica con la que esté cómodo. Ahora estoy notando que cuando llevo tiempo sin apoyar, el toque apoyando me resulta más difícil de ejecutar. Creo que no debería descuidar los dos tipo de toque, o hacer un ejercicio donde repita notas apoyando y sin apoyar.
Estoy descuidando los ejercicios de ligados y cejillas. En el libro de J.L. Rodrigo hay un estudio para ligados, espero que más agradable de tocar que el ejercicio del grupo.

miércoles, 1 de julio de 2009

Paciencia

Me pone de los nervios. Cuando empiezo a tocar y a tocar la misma pieza una y otra vez y tropiezo y tropiezo. Se me enganchan las unñas, no marco bien el ritmo, el pulgar no me suena, no estoy apoyando cuando debo. Me paro, descanso, suelto la guitarra y medito. ¿Sigo los consejos que me han dado?¿Estudio despacio?¿Me detengo y aislo las dificultades para trabajarlas por separado?

Lo cierto es que no. Toco la pieza de principio a fin sin detenerme y hacer repeticiones en las dificultades. Sin analizarlas. Como dice David Russell, trato de recoger la pelota pasando junto a ella montado en la bicicleta, en lugar de pararme, desmontar y recogerla. Tampoco me paro a repetir hasta adquirir destreza en los compases en los que cometo más fallos. Quizás una vez, pero a lo mejor es necesario repetir más, y mejor.

El tema viene por el estudio nº4 del libro de J.L. Rodrigo y M.A. Jíménez. Lo intento tocar apoyando y al aire, para ejercitarme, más que por otra cosa. Cuando toco muy, muy suave, bien. Pero ayer intenté darle más fuerza y el resultado fue horroroso. Después por la noche, más calmado, le dí un volumen más moderado, y me salió mejor, pero como no he trabajado los fallos bien, siempre sigo tropezando. De hecho he de reconocer, no sé si por falta de concentración, pero me equivoco en las notas. Eso debe ser que no la he aprendido bien.

De todas formas, he de seguir hacia adelante. Seguir tocando las escalas y los arpegios, que creo que me están dando buen resultado y preparar alguna pieza nueva. Mejor será no detenerse y confiar en que los problemas se resuelvan con tesón y trabajo....y con paciencia.