martes, 21 de abril de 2009
¡Ay, mi dedo!
Quizá sea problema del último movimiento al pisar o quizás sea la posición del antebrazo. ¡Que dolor, cuando se me mete la cuerda entre la uña y la carne al pisar con el dedo medio! Más bien creo que es una mala costumbre que ha cogió de cuando colocaba el pulgar demasiado bajo. Encorvo demasiado el dedo y tiendo a pisar más con la uña que con el dedo (mirando el diapasón lo encuentro acribillado con huellas de uñas). Supongo que tengo que bajar la velocidad y poner más conciencia en pisar bien, hasta que el dedo se acostumbre al nuevo movimiento.
jueves, 16 de abril de 2009
Mis garras
Me gusta como van evolucionando los dedos de mi mano izquierda. Tengo que controlar dos tendencias: a bajar demasiado el pulgar al pisar con la primera y segunda, y a pisar plano (además del anteriormente citado abrazo de la guitarra). Pongo tanto interés en pisar con la última falange perpendicular, que en lugar de pisar plano, piso casi con la uña. Pero noto bastante que mis dedos se acostumbran a flexionarse y a atacar bien la cuerda. Quizás el meñique no tanto, porque en los ejercicios se utiliza poco. Pero todo se andará.
Sin embargo tengo que volver la vista a la mano derecha, que se me descoloca y al siempre pulsar con i,m y a, y además apoyando, se me pega la mano a las cuerdas y estiro demasiado los dedos.
A seguir practicando
Sin embargo tengo que volver la vista a la mano derecha, que se me descoloca y al siempre pulsar con i,m y a, y además apoyando, se me pega la mano a las cuerdas y estiro demasiado los dedos.
A seguir practicando
lunes, 13 de abril de 2009
El abrazo de la guitarra
Creo que es incorrecto, y por eso lo estoy evitando. Me refiero a apretar la guitarra contra el pecho cuando se pisan las cuerdas con la mano izquierda. En el libro de Rodrigo se dice que el pulgar ha de hacer contrapeso a la presión de los dedos que pisan, pero no dice que el cuerpo deba oponer resistencia alguna. Es una tendencia involuntaria que me observo cuando estoy haciendo los ejercicios y me estoy concentrando en otros aspectos. Esa tendencia aparece, creo, porque no tengo todavía tensión suficiente en el antebrazo izquierdo. Tensión que debo trabajar, por supuesto.
Por lo demás, me va mejor con los ejercicios sencillos de iniciación, que nunca debí saltarme.
Por lo demás, me va mejor con los ejercicios sencillos de iniciación, que nunca debí saltarme.
jueves, 2 de abril de 2009
Constancia y paciencia
Una de las cosas que más me irrita y más me angustia es el repetir siempre los mismos errores. Y me he dado cuenta de que hay errores que no se pueden corregir cuando aparecen porque son el resultado de una falta de hábito que hace que su aparición resulte aleatoria. Esos errores se deben corregir desde el principio, repasando los fundamentos básicos de forma que se integren dentro de los movimientos involuntarios y no haya que preocuparse de ellos constantemente. Y eso se consigue con mucha práctica. Esto es lo que he venido haciendo estos días, y he pasado de pensar que los ejercicios básicos de técnica tengo que hacerlos durante una semana, a pensar que para que se incrusten bien en mis habilidades debo practicarlos durante un año, y siempre que coja la guitarra. Esto exige paciencia, porque es aburrido y enseguida se quiere pasar a tocar otras cosas y a brillar y a triunfar. Pero hay que pararse los pies e ir lento pero seguro, porque luego no se brilla, sino que se aburre, y no se avanza, sino que se tropieza constantemente.
Y tengo tiempo, porque no voy a dar ningún concierto próximamente.
Y tengo tiempo, porque no voy a dar ningún concierto próximamente.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)